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La heladera de Rosario y María Luz, de “Simple Pastelería”

La historia de estas dos pasteleras es tan singular como sencilla: se conocieron, dejaron sus trabajos y se dedicaron full time a la gastronomía. Abrieron las puertas de su heladera y nos mostraron sus productos favoritos.


Por: Silvina Baldino
Fotos: Silvina Baldino

Se conocieron, se enamoraron y decidieron pasar una vida juntas. Más allá de lo personal -son mamás de una pequeña llamada Zoe-, Rosario Ungaro y María Luz Grioni dicen que comenzaron con un emprendimiento gastronómico “por amor”.

“Soy productora de televisión, trabajé muchos años en Capital hasta que la conocí a Luz (diseñadora)”, larga Rosario mientras acomoda en la mesa unas deliciosas mini tartas de manzana elaboradas por ellas. Y continúa: “Me mudé a La Plata, empezamos a cocinar para afuera. Todo se dio por casualidad, una cosa llevó a la otra. Luego nos casamos, nos fuimos de luna de miel a París y allí nos volvimos locas por la pastelería”.

Las creadoras de “Simple Pastelería” (El Callejón 10 e/ 46 y 47) comenzaron en su propia casa con la elaboración de los productos. “Amamos ese aroma de manzanas caramelizadas a las 8 de la mañana, que no es lo mismo que cortar cebolla…”, dice con simpatía Rosario.

Ambas estudiaron en el IAG (Instituto Argentino de Gastronomía). Rosario capturó muchos conceptos durante su trabajo como productora en el canal “El Gourmet”. Luz asegura que su inspiración por lo casero proviene de su infancia: “Mi abuela es hija de panaderos. Cuando era chica amaba ver a mi abuela amasar los fideos, comer el pan recién horneado en la cuadra… sabores, olores e imágenes que quedan para siempre”.

La heladera por dentro

Rosario, Luz y la pequeña Zoe nos reciben en 33 y 5, una hermosa esquina habitada hasta hace unos años por la abuela de Luz. Hoy la casa huele a a masa recién horneada y a dulces caseros. En la amplia cocina, hay una heladera “Eslabón de Lujo”, blanca. En la puerta, unos pocos imanes de adorno, y arriba de ella dos ejemplares de Maneki Neko, la popular escultura japonesa conocida como “gato de la fortuna” o “gato de la suerte”.

¿Cuáles son los objetos imprescindibles? Manteca, leche, quesos y mostaza no pueden faltar en la heladera de esta familia. Durante nuestra visita también encontramos mayonesa, miel, cubitos de levadura, higos en almíbar y frascos con dulces. Además, en el compartimento de los vegetales hay: un poco de morrones, zanahorias, berenjena, limones, hojas verdes, mandarinas… ellas dicen que prefieren comprar fresco y destacan que eligen productos de estación.

“El dulce de leche, las mermeladas, los dulces caseros, la ricota… todo pasamos a vidrio por una cuestión de conciencia saludable”, dicen, señalando los frascos. En cuanto a las bebidas, leche en botella, porrones de cerveza artesanal y un buen champagne.

Por otro lado, en el freezer suelen guardar porciones cocidas que han quedado de alguna ocasión, como hamburguesas vegetarianas (de quinoa o lentejas) y helados (especialmente en formato de postre).

Según cuenta María Luz, cuando era pequeña se abalanzaba con cuchara en mano sobre el pote de dulce de leche. Hoy en día el picoteo de Rosario y Luz pasa por el queso, y ellas coinciden que es el alimento ideal.

Las chicas de “Simple Pastelería” destacan que lo ideal sería tener dos heladeras: una para lo dulce, y otra para la comida diaria. ¿El motivo? “Los productos absorben aromas”, indica Rosario. “Cuando cocinábamos en nuestra casa teníamos dos heladeras, ahora que horneamos en El Callejón la pastelería se trasladó y en casa quedó la heladera con lo que consumimos diariamente”.

De todos modos, la escena gastronómica está en proceso de cambio: “Tenemos pensado instalar una especie de laboratorio en casa, para hacer creaciones nuevas y renovar la carta”, cuenta entusiasmada Luz.

Recetas que salen de su cocina

María Luz y Rosario comparten dos preparaciones caseras: una dulce, y otra salada. Usaron lo que había en la heladera para las recetas: queso crema, zanahorias, naranjas (para el Carrot Cake); miel, mostaza de dijon, rúcula y hojas verdes (para las brochettes).

Brochettes de cerdo con salsa teriyaki

Ingredientes: 1/3 taza Salsa de soja, 1/3 taza agua, 3 cucharadas de miel, 1 cucharada de mostaza de Dijon, 3 cucharadas de Mirin (vino de arroz, si no tenemos lo remplazamos por vino blanco), 1 cucharada de jengibre rallado, 1 cucharada de vinagre de arroz o vinagre blanco, ¼ taza de Sake o vino blanco, 1 cucharada de almidón de maíz. Bondiola de cerdo cortada en cubos; Palitos para brochette.

Preparación: Poner en un cazo al fuego todos los ingredientes menos el almidón de maíz. Una vez que esté caliente, mezclar 3 cucharadas de preparación con el almidón para equiparar las texturas y sumar al resto de la preparación. De esta forma no se hacen grumos. Dejar hervir unos segundos hasta lograr una salsa espesa. Poner cubos de bondiola en las brochettes y pintar con la salsa. Poner al fuego y una vez listas volver a pintar con la salsa para servir. “Son ideales para hacer una parrillada con amigos y acompañar con una ensalada de hojas verdes”, aseguran las cocineras, “y si el clima no ayuda también salen muy bien en una parrigas, invento nacional de exportación”.

Carrot Cake

Ingredientes: 500 grs de harina leudante, 500 grs de zanahoria cruda rallada (cuanto más fina mejor), 130 grs de azúcar común, 30 grs de azúcar negra, 160 grs de aceite, 4 huevos, ralladura de naranja, especias dulces o canela, 250 grs de almendras y nueces fileteadas.
Frosting de queso: 125 grs Crema batida a medio punto, 200 grs queso crema, 100 grs azúcar impalpable.

Preparación: Se coloca en un bowl grande (o de máquina batidora) el azúcar común, el azúcar negra y la harina leudante. Se mezcla todo (no es necesario batir).
Por otro lado ponemos en otro bowl los huevos, el aceite, la rayadura de naranja y las especias (siempre la esencias van con la materia grasa).
Luego vamos volcando de a poco los líquidos (huevos, aceite, etc) sobre la harina, hasta formar un batido homogéneo.
Agregamos la zanahoria rayada, seguimos batiendo y por último incorporamos los frutos secos.
Volcamos en un molde de 24cm circular o budinera grande enmantecado o con papel manteca.
Cocción: es la clave de esta torta, debe cocinarse por lo menos 1 hora o más en horno común a 180°. Se recomienda pinchar en el medio para saber que está bien cocida.
Una vez cocido, desmoldado y frío se le coloca el frosting. Para el frosting batimos la crema a medio punto, le incorporamos el queso crema y el azúcar impalpable tamizado de a poco y listo.
Agregar frutos secos arriba para decorar. “Una torta ideal para acompañar una rica merienda y si la queremos servir como postre nunca falla una buena cucharada de helado”, puntualizan.