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Sabores y Regiones: el oficio del productor

Mariano Melía es médico veterinario y uno de los tantos productores que, salidos de la universidad, forjan una carrera con su propia marca gastronómica. Con un servicio de entrega a domicilio, Mariano ofrece una amplia oferta de cortes de carne envasados al vacío, todos de calidad premium. En una entrevista con TUCO, contó sus secretos y la ambición de estar “en el plato cotidiano de la gente”.



Por: Diego Albervide

Mariano Melía tiene 40 años y es médico veterinario recibido en la UNLP. Abocado a la producción porcina desde hace más de una década, con su propia marca, “Sabores y Regiones”, ofrece un novedoso servicio de entrega a domicilio. Allí se puede encontrar una amplia gama de cortes de carne de cerdo, cordero, novillo y pollo envasados al vacío, así como también una línea de productos preelaborados con sello premium.

El productor habló con TUCO acerca de su oficio, que fue heredado de sus abuelos, sus comienzos con un tambo y su credo en el conocimiento total del producto, algo para lo cual viaja e investiga de forma permanente. “Aspiro a acercarme al plato del cotidiano de la gente, del día a día, ofrecer lo mejor posible a un precio accesible”, define.

-¿Cómo surgió este proyecto?

-Lo vengo desarrollando desde hace más de 10 años, me gusta y apasiona la producción, lo llevo en la sangre. Mis abuelos italianos me enseñaron mucho y me lo transmitieron. Monté un tambo, durante más de 6 años me dediqué a la quesería, tuve una pyme de embutidos con un amigo de la Facultad que era carnicero y se había quedado sin trabajo. Siempre le metí para adelante hasta que me pude largar con esto.

-¿Cómo describirías “Sabores y Regiones”?

-Trabajo para llevara la mesa de la gente cortes de carne de primerísima calidad envasados al vacío, con responsabilidad y total dedicación. Todo lo que hago quiero que los coman mis hijas. Investigo, viajo, pruebo y selecciono los cortes personalmente. Los corderos que comercializamos son de raza Texel, de la zona de Bavio. Los pollos no tienen ningún tipo de antibióticos. En general los animales se alimentan con los granos producidos en el mismo campo. Cuido mucho el origen, la trazabilidad completa del producto.

Y en paralelo desarrollo una segunda línea con preelaborados, que es el resultado de años de investigación (sobre todo de recetas italianas) y muchos viajes por distintas partes del mundo. A modo de ejemplo, lanzamos un gigot de cordero, que viene a ser la pata posterior del animal, inyectada, condimentada y lista para cocinar; asesoro y aconsejo de qué manera quedaría mejor, de acuerdo a la forma de cocción.

-¿Cómo es la mecánica de trabajo?

-Una vez realizado todo el proceso que ya describí, envaso y tomo los pedidos por WhatsApp (221-408-1277) o Instagram (@sabores_regiones). El reparto se hace dos veces por semana (generalmente martes y jueves).

-¿En cuánto te ayudó la profesión para encarar este trabajo?

-Gracias a eso conozco a muchos productores de la zona y del interior de la provincia, también a los frigoríficos; de esa manera sé quiénes trabajan con los estándares de calidad que exijo. No es sencillo porque requiere mucha coordinación y logística, pero es hacia donde pretendo ir. Por otro lado también se me facilita, de algún modo, la lectura de las medias reses.

-¿Cuál creés que es tu misión como productor?

-Aspiro a acercarme al plato cotidiano de la gente, del día a día, ofrecer lo mejor posible a un precio accesible. Puede parecer una pavada pero es algo que requiere mucho trabajo y dedicación. Es muy gratificante la devolución de la gente, que te digan que descubrieron o exploraron tal o cual sabor, que pregunte, pruebe. Eso es lo que me impulsa a hacer día a día este laburo, aún en un momento malísimo para el país. El próximo objetivo para el mediano plazo es hacer mis propios cortes. Y para allá voy, ja.