TUCO/cocina/Almuerzos en el centro

Almorzar en el centro: seis opciones

Entre la renovación y la variedad, TUCO recorrió el centro en una franja horaria fuertemente competitiva en el mundo de la gastronomía: el mediodía. Más allá del clásico "menú ejecutivo", los restaurantes piensan estrategias y buscan su singularidad pese a las duras exigencias económicas.



Por: Juan Manuel Mannarino

Los últimos meses, signados por la recesión económica, han sido un duro desafío para la gastronomía platense. Muchos locales cerraron, otros se achicaron y algunos siguen en la expectativa de levantar las ventas en diciembre, que suele ser un mes que marca la diferencia.

Entre los que han tenido que cambiar estrategias o, más bien, sostener un producto de calidad -a riesgo de, en algunos casos, llegar al precio de costo-, se encuentran locales que volvieron a poner el foco en el mediodía. Allí, entre la reformulación del clásico menú ejecutivo y la diversidad de almuerzos para un variado espectro de clientes, los negocios gastronómicos buscan encontrar su propia singularidad.

La zona céntrica, que concentra una amplia oferta de comidas al paso, ha sido un espacio geográfico y comercial que experimentó importantes transformaciones desde la llegada de la primavera, con ofertas que fueron renovándose mientras la imagen del público mirando con lupa las carteleras en las veredas se impuso como una postal ineludible.

TUCO recorrió un sector del centro y eligió, entre las decenas de propuestas, seis lugares que proponen una opción diferente, singular tanto en su propuesta gastronómica de mediodía como en su universo estético.

Foodie (51 esquina 5)


_blank

Todos los mediodías cuesta encontrar una mesa en este local que ya es un clásico de los almuerzos, a pocos metros de la Casa de Gobierno provincial. Los menús cambian todos los días y pueden elegirse dos opciones en el rubro de "ejecutivos".

Los clientes suelen ser trabajadores y trabajadoras de la zona, de Gobernación, del Pasaje Rodrigo y contingentes que llegan de Congresos académicos o de eventos empresariales.

El local, además, trabaja con Glovo y con servicio de Take Away.

Es amplio, luminoso, con una decoración estilo industrial y toques vintage y entre sus opciones de almuerzo suelen ofrecerse pastas, ensaladas, carnes y sus clásicas hamburguesas caseras, de las mejores de la ciudad.

Precio del almuerzo estándar: 230 pesos, bebida incluida. Con café, cuesta 260.

Destacado: Se usa horno a leña en la cocción de las carnes. Las limonadas frescas acompañan los almuerzos. Entre las opciones, se destacan distintas combinaciones, como el churrasquito de cerdo con puré mixto, salsa de barbacoa y cebolla frita, o los sorrentinos de calabaza con crema de queso azul y praliné de almendras.

Abra Maestro (53 y 4)


_blank

Este restaurante que cumplió 9 años y es una de las mejores referencias de la pizza a leña de la ciudad, se propuso ofrecer una variada oferta de almuerzos que van desde las carnes a leña con cocciones largas -por ejemplo, los jueves se prepara un costillar de novillo a baja temperatura- a las tartas, ensaladas y porciones de pizza para comer al paso.

La casa mantiene su impronta de fachada histórica y, por dentro, se asemeja a un comedor moderno, con mesas y sillas plegables de madera.

Tiene un servicio de delivery y, entre sus principales clientes, están los trabajadores y trabajadoras de Gobernación, del Ministerio de Seguridad, del Teatro Metro y del club Gimnasia. En diciembre, el local trabaja con menús fijos.

Precio del almuerzo estándar: 220 pesos, con café incluido.

Destacado: La leña que se usa para cocinar es eucalipto y quebracho, y otorga un sabor único. Entre sus especialidades, está el chivito a la leña. En los almuerzos semanales se pueden encontrar distintas preparaciones de bondiola, vacío, asado y pollo.

Pausa (3 y 51)


_blank

A poco más de un año de inauguración, optan por una elección: no hablan de "menú ejecutivo" sino de "sugerencias". Con un estilo de restaurante neyorquino, con mesas y sillas de madera, los mozos suelen atender con boina. Suena jazz. Hay cuadros con portadas del New York Times y carteles con frases. Uno de ellos dice: "La vida está hecha de días que no significan nada. Y momentos que significan todo".

Si bien ofrecen menús que son la "vedette" del negocio como la hamburguesa doble -el local elabora tanto el pan como la carne- y la sidra tirada, hay una variada oferta de tortillas y ensaladas, como la "Pausa" (roquefort, almendras, jamón crudo y hojas verdes).

Las "sugerencias" rotan todos los días y, después de un servicio de bienvenida con un trago de la casa -preparado con alguna fruta de estación-, las comidas se acompañan con "aguas del día", absolutamente refrescantes.

Entre sus clientes se hallan trabajadores de las dependencias públicas, como AFIP y agentes policiales.

Cuentan con un servicio de delivery, donde hay una carta distinta a la del restaurante. Por ejemplo, el menú de milanesa con papas es un clásico de los viernes.

Precio almuerzo estándar: 270 pesos, con todo incluido.

Destacado: Comer afuera, en la vereda, es una de las mejores opciones en la zona céntrica. Entre sus propuestas de mediodía, se pueden elegir entre un wok de vegetales a una torta de panqueques, de un sándwich braseado a un pollo relleno con ensalada. Las porciones suelen ser generosas.

El Arbolito (3 entre 47 y diagonal 77)


_blank

A cargo del chef Diego Martínez, el restaurante es pequeño, luminoso y cuenta con un almacén de productos orgánicos. Sólo abre al mediodía, de lunes a viernes. Con mesas cubiertas de manteles y una amplia colección de objetos vintage, como cajas de lata de galletitas, máquinas de coser y balanzas antiguas, se emplaza como un espacio íntimo, al estilo de los bistrós parisinos pero con un toque sudamericano.

A la hora de hablar de los almuerzos, Martínez opta por cambiar todo el tiempo el menú, que se ofrece escrito con tizas de colores en una pizarra. Suelen ser seis propuestas por día, con la presencia inalterable de una tarta.

En el local elaboran el pan -que también le venden a locales como Chicha y Berlina- y los jugos naturales, que suelen ser la joya del lugar junto a los yogurts frozen. Ante la invasión de sándwiches al paso que abundan en la zona, "El Arbolito" apunta a menús sencillos, sanos y ricos. Las porciones se sirven en platos rectangulares y también está la opción del delivery.

Precio almuerzo estándar: un promedio de entre 160 y 180 pesos, con variedad de ofertas.

Destacado: Sus clientes, que suelen ser oficinistas, estudiantes y gente que vive en la zona, elijen el wok de cerdo con vegetales y arroz yamani, la lasagna veggie y la merluza rebozada de avena y semillas. También se encuentra en el menú un sabroso sándwich de atún con papas, a módico precio.

Café Urquiza (13 y 56)


_blank
foto: Diego Chapay

No es casual que el lugar esté liderado por Gonzalo Benavídez, un chef que piensa en la elaboración de platos diversos y de notoria abundancia para su cocina. Entre sus propuestas, divididas entre "Sándwiches", "Al Plato" y "Ensaladas", se encuentran crepes de acelga, ricota, jamón y queso gratinados; ñoquis de papa con hongos, tomates cherry y albahaca; merluza marinera con ensalada de repollo y papas; y risotto de vegetales con ternera braseada.

El lugar tiene el estilo de los viejos comedores y los clientes suelen ser trabajadores y trabajadoras de la salud, de los ministerios, de Tribunales, policías y oficinistas.

Precio almuerzo estándar: 175 pesos

Destacado: Sin dudas, la oferta gourmet que ofrece "Café Urquiza" al mediodía supera a la media. Se destaca la pechuga rellena con papas y la ensalada de queso azul, con una variedad de ingredientes: repollo, manzana, apio, jamón cocido, nueces y pasas.

Big Siberia (2 entre 47 y 48)


_blank

Con un público preferentemente universitario, que además de comer suele pasear por la librería especializada que se encuentra en el fondo del local, desde "Big Siberia" piensan en una oferta de almuerzos saludables y que "no caiga tan pesado"

Hay quienes, además, suelen llevarse la computadora y trabajar después del almuerzo, por lo que no es extraño que en el negocio se hable de una especie de "co-working" sui generis.

Las lámparas cuelgan del alto techo y hay un pequeño patio que se aprovecha en los días soleados. Se contagia una sensación hogareña; la casa es amplia, aireada, de piso de madera.

La especialidad del lugar son los sándwiches. Hay opciones de diverso tipo, que van cambiando todas las semanas. Uno de ellos es una verdadera bomba, el llamado "Fan Club" de los sábados: pollo, cebolla caramelizada, repollo agridulce, queso y rúcula en pan de tomate.

Precio almuerzo estándar: entre 140 y 150 pesos, según vaya acompañado con limonada o gaseosa.

Destacado: La tarta de Brócoli, junto a la ensalada de zanahoria, repollo y durazno, acompañadas de las naranjadas y limonadas artesanales, suelen ser una opción ligera, rica y nutritiva para comer los mediodías.